Tras perder la pulseada en la Cámara Baja frente a La Cámpora, Martín Insaurralde y el Frente Renovador, Axel Kicillof busca retener la estratégica vicepresidencia primera del Senado bonaerense. El gobernador afirma que se trata de un cargo clave en la línea sucesoria y que la disputa excede el simple reparto de lugares, mientras el peronismo sigue sin acuerdo y crecen las tensiones internas.
El gobernador Axel Kicillof abrió una nueva batalla interna en el peronismo al insistir en que la vicepresidencia primera del Senado bonaerense debe quedar en manos de su sector. Tras el reparto de cargos en Diputados, el mandatario provincial considera que esta vez está en juego un rol “sensible” por su peso institucional, ligado directamente a la línea de sucesión. “Lo que sucedió en Diputados es un mero reparto de cargos. Esto es otra cosa”, remarcan en su entorno.
La Cámpora sostiene que Kicillof está rompiendo el acuerdo interno que ordenó las autoridades legislativas según el mismo esquema político en ambas cámaras. Argumentan que ese lugar lo ocupó hasta la semana pasada Luis Vivona y que, por lo tanto, debería ser para alguien del sector de Cristina Kirchner. Desde el axelismo responden que aquella designación ocurrió en un contexto muy distinto dentro del peronismo y que ahora corresponde rediscutir la representación.
La candidata del gobernador es Ayelén Durán, senadora de Bahía Blanca que años atrás integró La Cámpora, pero que rompió con la agrupación de Máximo Kirchner para alinearse con Andrés “Cuervo” Larroque. Durante meses fue la única legisladora cercana a Kicillof en la Cámara Alta, por lo que en Casa de Gobierno la consideran la figura indicada para ocupar el tercer lugar en la línea sucesoria. Sin embargo, el kirchnerismo impulsa a Mario Ishii y el Frente Renovador también lo respalda, descartando cualquier candidatura de Malena Galmarini.




Deja un comentario