El exministro fue trasladado desde el penal de Ezeiza a un centro de salud, donde continúa bajo monitoreo médico luego de un cuadro cardíaco.
El exministro de Planificación Federal Julio De Vido permanece internado bajo cuidados intensivos luego de haber sido trasladado de urgencia el 1 de abril desde el penal de Ezeiza, donde cumple una condena vinculada a la causa por la Tragedia de Once. El traslado se produjo tras presentar una arritmia detectada por médicos del Servicio Penitenciario Federal.
De acuerdo con la información difundida, el exfuncionario presentó una fibrilación auricular que motivó su derivación a un centro especializado en la Ciudad de Buenos Aires. Allí fue sometido a un procedimiento cardíaco que permitió estabilizar su estado, y continúa con monitoreo constante y tratamiento con anticoagulantes, mientras se prevén nuevos estudios en los próximos días.
El cuadro clínico se da en un contexto de enfermedades preexistentes, ya que De Vido presenta diabetes insulinodependiente desde hace más de dos décadas, además de hipertensión y afecciones cardíacas. Su estado de salud es seguido de cerca por el equipo médico que interviene en su tratamiento.
Días antes de su internación, el exministro había reiterado su pedido de prisión domiciliaria durante una declaración judicial. “Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa”, expresó, y también señaló: “Soy diabético, los niveles de glucosa suben y bajan, y además me he puesto hipertenso últimamente. Yo también admiro al general Pistarini, estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa. No tengo más nada que decir”.



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