El especialista en seguridad Diego Kravetz analizó los nuevos desafíos que enfrenta la seguridad en el siglo XXI y planteó que la protección de un país requiere una mirada integral que contemple tanto las amenazas tradicionales como las nuevas formas de delito.
Kravetz sostuvo que las organizaciones criminales evolucionaron y comenzaron a utilizar nuevas tecnologías para ampliar sus capacidades, por lo que el Estado debe adaptarse a un escenario donde el delito no se limita únicamente al territorio físico. En ese sentido, remarcó la necesidad de fortalecer la prevención, el análisis de información y la coordinación entre organismos.
El especialista explicó que la seguridad moderna implica proteger espacios estratégicos, combatir redes criminales y anticiparse a las nuevas modalidades delictivas. Según su visión, el desafío actual es lograr que el Estado tenga presencia efectiva tanto en las calles como en los ámbitos digitales donde también operan estas organizaciones.
La mirada de Kravetz se suma al debate sobre la transformación de las políticas de seguridad y la necesidad de actualizar las herramientas utilizadas para enfrentar un delito cada vez más complejo y organizado.





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